El final de una vida y el comienzo de un nuevo amor
Ella era hermosa, hermosa como esa hermosura que te quita el aliento, hermosa como esa hermosura que al verla hace que se te erize el cuerpo y que, sin embargo no la podía tener, no podía saborear sus dulces labios, no podía tocar su suave i fina piel; su corazón estaba ocupado por otro hombre.
El la amaba, la amaba con un amor que se asemeja a la felicidad, pero también, dentro de el había un gran odio, odio por el hombre que ocupaba su corazón, odio por saber que no seria suya.
Se pregunto que podía haber...no tuvo ningún tipo de respuesta, ya que el sabia que serian buenos amantes, aunque fueran dos polos diferentes, porque los dos se amaban, pero esa tercera persona, esa barrera entre dos mundos, impedía una fusión de ideas que alcanzaba un paraíso de placer, en cambio, este formaba una fusión que llegaba al calor, que subía la temperatura, subía los grados…de este infierno que hay dentro de él.
Aunque un día encontró la salida de esta locura y todo empezó así:
En un atardecer, mientras el sol reclinaba, yo paseaba por mi hermoso pueblo. Este es bastante pequeño, aunque muy acogedor y agradable. Sus calles son estrechas y lánguidas y casi todas finalizaban en un pequeño parque cuyos árboles eran alcornoques. Como siempre mi paseo terminaba en el parque, donde me sentaba ocupado por dos amantes que derrochaban su amor. Mi mirada se quedó clavada en esos dulces besos y esas finas caricias. En un primer instante solo me fijé en los besos que se entregaban, pero después descubrí la belleza de su rostro, esos ojos tan verdes, esos labios tan perfilados, esa nariz tan perfecta…Su rostro era el reflejo de la belleza en persona. Mis ojos eran como relámpagos clavados en ella, mi corazón latía a gran velocidad y estos síntomas que sentía se debían al amor que empezaba a sentir por esa persona, de la cual no sabia nada, ni siquiera su nombre y lo único que sabia era que su corazón estaba ocupado por otra persona, que seguramente la amaba igual que yo, pero no por eso iba a dejar mis sentimientos tan repentinos a un lado, lucharía por su amor aunque tuviera que matar por ello. Cuando ellos se fueron yo todavía me quede allí durante bastante tiempo pensando que podía hacer para acercarme a ella y como poder ganarme en un principio su amistad y mas tarde su cariño, saque pocas conclusiones, pero creí que algunas de ellas me servirían. A la mañana siguiente salí de casa buscando información y con discreción fui haciendo preguntas a mis vecinas, que son de las típicas que saben a que hora te acuestas o a la que te levantas, me dijeron que ella nació en el pueblo, pero de muy pequeña se la llevaron a la ciudad y ahora esta de vacaciones en el pueblo. Me informaron a que sitios solía ir, a que hora y lo más importante, su nombre. Se llamaba Victoria, su nombre era tan bonito como ella. Intente coincidir en varios con ella como en la panadería, en el supermercado y en el parque, pero viendo que no atraía su atención hice un viejo truco que aun sigue funcionando. Era por la tarde yo iba bastante cargado con la compra y vi. que ella iba por la cera leyendo un folleto, yo acelere bastante el ritmo y haciéndome el despistado tropecé con ella, las bolsas cayeron al suelo y mi corazón empezó a latir muy fuerte. Ella me pidió disculpas muchas veces y yo le decía que no paseaba nada, que era cosa mía…que era muy despistado. Me pregunto con esa voz tan dulce, como me llamaba, le respondí y tuvimos una pequeña charla hasta el portal de mi casa, ya que ella quiso ayudarme después de lo sucedido. Muchas veces cuando ella hablaba no le escuchaba solamente miraba su rostro y pensaba en lo que decir seguidamente para no quedarme callado. Antes de que se despidiera le invite a dar una paseo al día siguiente para así, poder volver a verla. Ella contesto que si, cuando creía que diría un rotundo no, mi esperanza comenzó a brotar y empecé a contar las horas para mi rencuentro.
Llego el día, a mediodía, después de comer, ella paso a por mi y empezamos a hablar sobre temas cotidianos, pero el tema que yo esperaba era el de el amor. Me dijo que tenia pareja, pero que estaba con el ya que el le daba mucho cariño. Esto me dio una felicidad enorme en mi corazón. Este paseo tan especial acababa en el parque de
Alcornoques, solo que esta vez yo estaba con ella. Decidí decirle lo que sentía con ella y con miedo al no, me levante del banco y empecé a caminar. Pero de momento una mano me paro, era ella. Nos quedamos mirándonos y me dio un beso, fue breve pero intenso. Ella se separo de mi boca y mirándonos empecé a pensar en lo que podía vivir con ella. Pero había lago que lo impedía. Yo le pregunte por su pareja y ella me dijo que podíamos vivir nuestra relación a escondidas. A los meses, después de muchas noches de lujuria, decidimos un plan para rehacernos de Carlos, su pareja. Para acabar con su existencia pensamos matarlo de la siguiente manera:
En una noche donde los alcornoques serían testigos de una noche de pasión, pero también de mucho dolor, marcos mataría a Carlos mientras este mantenía relaciones con Maria.
Llegó el día, esa noche ella le entregaría su amor de la forma mas amarga. La luz de la noche se apagaba de una manera muy triste y extraña. Carlos pasó a por ella y se fueron directos al parque. Allí se camuflaron entre los alcornoques y mientras estaban en pleno éxtasis marcos apareció por detrás con un puñal y le acuchillo 12 veces. Ellos huyeron y no se han vuelto a ver por ese pueblo y vivieron su amor escondidos en cualquier lugar de este mundo. Significó el final de una vida y el comienzo de una gran historia de amor.
Zaida Moreno Segovia 4D
Fina Loli Montilla Callau 4D
